miércoles, 19 de mayo de 2021
UN LOCO.
lunes, 17 de mayo de 2021
BODAS DE PLATA.
domingo, 16 de mayo de 2021
MARÍA ZAMBRANO.
miércoles, 12 de mayo de 2021
EL BUEN SENTIDO.
MI CASA, ESTA MUJER:
Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Como ella, con ella, todo a mi alrededor reposa. Cuando ella despierte, también lo harán las cosas. Volverán a abrirse las puertas, correrá el agua otra vez, los pasos avivarán la vieja escalera, caerá de nuevo la luz sobre las plantas. Yo retornaré a mi mesa, a las palabras, y su voz, como un halo, circundará mi día. Cuando ella se haya ido a su trabajo, alzaré los ojos de la página, y un tapiz, un clavel, un amuleto inesperado en la cocina de la casa repetirán el nombre de esta mujer que todo lo pobló con su presencia y el acierto de sus manos. Ella es mi casa, puerta mayor de acceso al sentido de estos cuartos. Si el egoísmo o la indiferencia quiebran nuestro encuentro, la casa se oscurece. Como una dura denuncia de soledad sin remedio, las paredes se cargan de presagios, se repliega el color de cada cosa, la casa se vacía, y habitarla es quedar a la intemperie. Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Cuando ella anda lejana, todo es lejano en la casa; con ella se van en tropel las cosas de mi entorno, y estar aquí se vuelve una tortura; acosa cada sitio, cada paso lastima, rincones y objetos se hacen inservibles. Y la casa recuerda, en un susurro triste, que alguna vez supimos ser mejores. Si renace la alegría, renace la casa. Cuando la lucidez o el deseo vuelven a reunirnos, la casa otra vez se ilumina: tienen sentido mis papeles, cada cuarto es la evidencia de un proyecto. La casa entera es una fiesta y por la vieja escalera vuelve a correr el aliento suave y denso de la vida.
Santiago Kovadloff.
viernes, 30 de abril de 2021
APRENDIENDO A DISTINGUIR.
Quizás
una de las cosas que más necesitamos es aprender a distinguir lo útil de lo
valioso. Un sacacorchos es útil. Un abrazo es valioso. Una puerta es útil. Ver
un atardecer es valioso. Un mechero es útil. Una amistad es algo valioso.
Casi
siempre lo útil es más caro que lo valioso. De hecho, lo valioso rara vez
cuesta dinero. Y esto ocurre porque el dinero es útil pero no es valioso. Lo
valioso genera mucha más felicidad a largo plazo que lo útil. Y sin embargo, a
menudo, valoramos más lo útil que lo valioso.
Los
mejores momentos de la vida no cuestan dinero. Ver nacer a un hijo, el primer
beso, sentir que vuelas de la mano de alguien…
Los
momentos que se nos pasan por la cabeza justo antes de abandonar este mundo no
costaron dinero. Esos momentos son los más valioso que atesoramos.
Cuando
te asalte una preocupación, párate a pensar si lo que buscas es útil o valioso.
Aprende a distinguir, y te darás cuenta de que vivir bien no es tan caro como
te habían contado.






